Epipaleolítico en Asturias: aziliense y asturiense
El cambio de paisaje, los concheros y las formas de vida de los cazadores y recolectores después del Paleolítico superior.
Por Daniel Prado 2 min de lectura Revisado el
Comprobado: Revisados los pies de las ilustraciones.
Historia y Descubrir Asturias
El final de la última glaciación trajo cambios ambientales que transformaron los recursos disponibles. Las comunidades cazadoras y recolectoras siguieron desarrollando su vida en ese contexto. En Asturias, el aziliense y el asturiense son referencias fundamentales para aproximarse a esta etapa.
Un paisaje en transformación
El Holoceno, la época geológica actual, comienza hace aproximadamente 11.700 años. Su límite formal, referido al año 2000, se explica en la documentación de la Comisión Internacional de Estratigrafía.
Los cambios de temperatura, vegetación y nivel del mar no sucedieron todos a la vez ni de forma idéntica en cada lugar. Hablar de adaptación ayuda a entender las decisiones de los grupos, pero no permite reconstruir una única forma de vida válida para toda la región.
Qué significan Epipaleolítico y Mesolítico
Ambos términos se utilizan para estudiar comunidades cazadoras y recolectoras posteriores al Paleolítico superior. Su uso depende de las tradiciones de investigación y de los procesos que se quieran destacar. No describen una fecha universal en la que todas las sociedades cambiasen de modo de vida.
El aziliense se relaciona con el tramo final de las sociedades paleolíticas; el asturiense es una referencia de las comunidades del Holoceno en la cornisa cantábrica. Es preferible entenderlos mediante sus conjuntos arqueológicos que tratarlos como dos pueblos con límites fijos.
El aziliense
En sus conjuntos aparecen cambios en las herramientas y en los soportes decorados respecto al Paleolítico superior. Eso no justifica hablar de «dejadez» o de menor creatividad: la conservación, los materiales empleados y las prácticas culturales también condicionan lo que llega hasta nosotros.
La cueva de Los Azules, en Cangas de Onís, es una referencia asturiana de esta etapa. Su enterramiento permite acercarse a un aspecto de la vida social que no se deduce solo de las herramientas.

El asturiense y los recursos del litoral
Los concheros son acumulaciones de conchas y otros restos. Estudiarlos ayuda a conocer el aprovechamiento de recursos marinos, pero no significa que estas comunidades viviesen únicamente de mariscar. La caza, la pesca y la recolección formaban parte de su subsistencia.
El llamado pico asturiense es un útil elaborado sobre un canto. Las excavaciones de El Penicial, La Riera y Balmori tuvieron importancia en la definición de este conjunto cultural. El portal de yacimientos del Principado resume estos testimonios y la transición posterior.
Hacia otras formas de vida
La agricultura y la ganadería introdujeron cambios profundos durante el Neolítico. Esa transformación debe estudiarse por regiones y yacimientos: no equivale a un salto instantáneo desde una economía a otra.
El siguiente capítulo enlaza esta historia con las comunidades de la Edad de los Metales, los castros y la época romana. Para ver materiales originales del aziliense y el asturiense, consulta las colecciones del Museo Arqueológico de Asturias.
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